Valor añadido de la Zona de Aguas en un proyecto Wellness

Spa proviene de la expresión latina “salutem per aqua”, convirtiendo la zona de aguas en la parte más importante del circuito wellness. Y es que la zona de aguas en un centro de wellness no es sólo indispensable, sino que es el elemento central por donde pasan la mayor cantidad de usuarios y también donde dedican más tiempo durante el recorrido.

La zona de aguas es zona importante que agrupa valores a nivel de rentabilidad, porque el establecimiento que la incluye ofrece a sus usuarios un “argumento de compra” más, y también un valor añadido en cuanto a salud, por ejemplo gracias al contraste de temperaturas, por su valor funcional terapéutico o para permitir relajarse durante unos minutos.

Partiendo de esta base, y argumentando más elementos a favor de la zona de aguas, cabe destacar que al contrario que en las cabinas o en las zonas de masajes, los spas y las piscinas que encontramos en un wellness suelen estar en espacios más abiertos, tanto en el interior como en el exterior del edificio, lo que les da un gran atractivo arquitectónico. Asimismo, la apuesta por la zona de aguas supone un incremento en la versatilidad de uso y una mayor diversión para los usuarios gracias a los juegos de agua que se pueden incorporar.

RENTABILIDAD
Siendo la rentabilidad un elemento clave en todos los negocios, recordar que a más capacidad de usuarios por metro cuadrado de estos espacios wellness, más rentables resultan.

Al respecto de la capacidad, subrayar que la distribución de los usuarios dentro de la piscina y demás vasos de agua es más homogénea que en otras zonas del wellness, ya que toda la superficie de agua es útil, mientras que en las otras zonas de la instalación existe la limitación del número de camillas o de superficie de bancos disponibles. Se trata, pues, de dimensionar los espacios conforme a las necesidades de cada instalación y llevar a cabo una adecuada elección de los productos que formarán parte de la zona de aguas.

La rentabilidad del wellness también estará estrechamente relacionada con el potencial de atracción y fidelización de usuarios que tenga la instalación. Que sean abonados (como en el caso de un club deportivo) o que repitan la experiencia (por ejemplo en el caso de un hotel, resort o wellness urbano) será una buena garantía de continuidad del negocio que incluya una instalación de este tipo.
Por último, destacar el valor de la versatilidad, que se traduce en acciones como adaptar la zona de aguas al público infantil.

SALUD
Las aguas ofrecen posibilidades saludables que ningún otro elemento puede aportar: desde poder realizar ejercicios acuáticos hasta la relajación muscular acuática, además de beneficiarse de tratamientos acuáticos mediante los chorros o las burbujas, por ejemplo. Asimismo, otro factor importante es que la zona de aguas de un wellness es apta para todas las edades, mientras que otros elementos no lo son, como por ejemplo la sauna o el baño turco (para niños, ancianos, embarazadas, personas con problemas cardíacos o de tensión arterial baja y/o alta).

En cuanto a beneficios saludables, desde siempre el agua ha sido uno de los principales medios de relajación ya utilizados tanto a nivel lúdico como a nivel de rehabilitación. Por ejemplo, resulta muy beneficiosa en caso de problemas circulatorios, estrés, diabetes, artritis, aliviar el dolor o en la recuperación tras un esfuerzo físico.

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